julio 22, 2010

hay un gato que camina sobre la mesa

¿por qué no me decís directamente lo que estás pensando? sé que no es tan sencillo. yo también a veces me pregunto qué es lo que quiero decir, y no lo sé. pero vos, estoy segura de que vos sabés bien, vos tenés una idea clara rebotando contra tu frente desde adentro de tu cabeza. y no me la decís. ella me está gritando como loca, no tengo más remedio que oír su desesperación, sus golpes, y vos insistís en taparla. está bien si pensás que es mejor no decírmela: pero por favor hacé algo, no sé, pensá en otra cosa, porque cada vez que te miro tu idea acorralada se asoma por tus ojos. yo te miro expectante, pienso que ya sale, ya sale, pero vos hacés como que no pasa nada, y me decís alguna boludez.