septiembre 04, 2011

estás armando libros inexistentes

creo que no me acuerdo qué auto tenía el chabón porque siempre usaba uno distinto...
entonces ellos recordaban que yo era una especie de mujer y se ponían un poco nerviosos: de repente la vida era tan fácil con las demás y yo me convertía en una especie de estorbo...
a la hora de entrar en confianza, en verdad y sin temores en confianza, éramos muy pocos,


contados con los dedos de una sola mano,  
los que podíamos llegar a disfrutar del momento. de todas maneras, 
quedaban siempre esos vestigios-migajas-pequeños souvenirs


de cosas que sucedían o tal vez no.


Arte: Alexandro García