La esperanza viene fugaz
y brillante, nos encandila y muy pronto nos abandona. La inspiración llega
flameando desde el cielo con sus vestidos, nos envuelve en su aroma exótico y
luego desaparece.
Si tan sólo pudiéramos
transmutarla alquímicamente en algo nuevo y concreto, sin tener que lastimarlas
en una caza torpe ni desfigurarlas en la atrapada.
Arte: Salvador Dalí
Arte: Salvador Dalí







