abril 21, 2010

trascendental, mi querido watson

cuando mi cara apunta a la pantalla
los ojitos se me achatan
las ideas se me aplastan
pero mis dedos empiezan a moverse solos, nerviosos, arañando lo que encuentren.
a veces la sangre salta un metro más allá y después tengo que lamentarme.
no importa, digo en voz alta, no importa.
me trago la decepción, aunque cause acidez.
fumo mucho así las acideces se mezclan y chau.

cuando mi cara apunta a la ventana es diferente porque
trato de nombrar cada auto cada expresión y cada corte de pelo
y voy doscientos seis nervios trabajador
fitito alegre estudiantil
erre doce angustia pelado papá de familia
peugeot no sé cuál se dio vuelta no vi nada
moto gordita
kangoo distraída viene de la pelu
acá los ojos no se me aplastan sino que de tanto mirar
se me salen para afuera y me entra a doler la cabeza.




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