junio 21, 2012

sinfonía nº 70


para despertar a un clavel hay que seguir ciertos pasos. siempre es aconsejable el orden cuando hablamos de despertar claveles. 
lo primero que hay que hacer es conseguir un par de guantes, de cualquier material, y cortarles las puntas de los dedos. ojo que no sea tanto ni tan poco. cuidado con ese detalle. en segundo lugar, una vez calzados los guantes, tomar al clavel con las manos haciendo una especie de gesto esférico o cóncavo, si se quiere. el tamaño es muy importante: no hay que abrir demasiado las manos sino hacer como que agarramos una pelotita de tenis. los claveles son bastante tímidos y se ponen nerviosos ante unas manos que abren un escenario frente a ellos.son más bien de la intimidad.
por último hay que abrir bien la ventana para que les dé la luz de la luna, sin la cual un clavel jamás podría despertarse. no hay que olvidar que son muy chic y consideran apropiada la luz sólo a partir de las 3 am.


Arte: Manuel Rebollo

junio 10, 2012

justo antes del medioevo


...estaban los que vivían cambiando de escenario para seguir viendo las mismas categorías. y había quienes, de una misma escena, extraían todos los días un significado distinto. los primeros eran los jóvenes, y los otros eran las almas ancianas.    
...en ese tiempo las personas poseían un don para la visión y la lectura de mentes; lo usaban noche y día. era increíble, pero todos podían leer en sus rostros exactamente cómo era el otro. 
...fue por entonces que se comenzó a librar una horrible batalla; muchos aprovecharon el poder que tenían para manipular personas a su antojo. los rufianes aprendieron a esconder sus verdaderos motivos de la vista pública cubriendo sus frentes con exquisitas joyas y piedras. usaban a aquellos que les parecían más convenientes para estimular al resto, persuadirlos de algo en particular. 
... los hombres mordían el anzuelo y aquellos que se negaban a hacerlo se convirtieron en carnada para los rufianes; muy pronto el miedo se apoderó de todos los rostros, y las cabezas se volvieron como cajas de acero. ya no se podía leer nada en los demás. la tierra se volvió un lugar hostil y las armas poblaron cada hogar.
... exclamó en esa época el gran "¡basta!". y las hormiguitas humanas no tuvieron tiempo ni de pensar. fue exactamente como cuando jugaban con sus maquinitas, y el juego se declaraba terminado por falta de habilidad, cuando menos se lo esperaban, cuando creían que todavía no habían agotado todas sus oportunidades.
...quedaron unas pocas cosas de pie, quién sabe por qué acierto de la naturaleza. algún que otro edificio menospreciado se convirtió en emblema histórico muchos miles de años después, en una especie de azar en sus materiales de construcción. pero la furia había sido demasiado grande, y severo el castigo para aquellas personas que colaboraron a forjar la edad de las cajas de acero, negándose por su estupidez del poder de clarividencia para siempre.


Arte: Ray Caesar




junio 08, 2012

andar beber dormir


me gustaría saber cómo fue vivir en otro tiempo, cuando no había televisor en la cena para dirigir la mirada y disfrazar toda angustia o pensamiento poco amable. cuando la única alternativa en esos casos era mirar fijamente la comida, concentrarse en los dibujos del mantel o los bordes de las copas, y esperar un segundo o dos antes de que el jefe de familia corrigiera la postura inadecuada con un grito. me gustaría saber si yo fui acaso uno de esos chicos que acomodaba la espalda y llevaba uno o dos bocados "normalmente" a la boca, controlando de reojo que el jefe volviera a lo suyo para retomar ese pensamiento que impide llevar adelante con éxito una tarea tan simple como cenar. 
¡pero cuántas dudas! al final, los momentos van trayendo solitos sus obligaciones, sus prioridades, sus mandatos, siempre tironeando del grillete en el cuello del hombre, siempre despertándolo a una nueva realidad, más amarga, más insólita, más incomprensible. y siempre empujándolo al quehacer diario, a la labor cotidiana, a la eterna repetición de rituales sociales... de ésos que prometen seguridad y nunca la otorgan. ¿qué es lo que perseguimos insaciablemente? ¿y cómo encontrarlo? ¿donde está el origen eterno al que soñamos con volver, y que tanta angustia nos causa...?


Arte: Annita Maslov