
es divertido porque, al principio te da angustia, decís oh eso es lo que pensás de mí, puchas. después se vuelve un juego, donde te escondés cada vez que ves un árbol o una roca y el otro justo se está dando vuelta a ver dónde estás. y cuando menos se lo espera te desaparecés delante de sus ojos, él queda hablando solo, sigue unos pasos y se da cuenta de que estás escondida, que lo hiciste de nuevo y luego tu risa llega desde algún punto del bosque.
estoy diluida: todavía no sabés bien qué hago pero ahora te da igual...

No hay comentarios:
Publicar un comentario