enero 29, 2011

no sabía entonces qué cosas buscar
así que me senté y esperé.
mientras la luna pasaba, eternamente fiel,
quería decirle que no sería siempre así
pero que muchas cosas habían cambiado
y todo era un poco difícil,
por eso me senté y esperé.

una noche, sin querer, terminé bajo su luz
de nuevo desde uno de los puntos usuales
y todavía sin plan, luna,
le dije, me senté y esperé.
mientras las voces vibraban a mi alrededor
y ya me sentía víctima de la estática
prisionera de la luz artificial,
escuché una voz que me hablaba...
me di vuelta y mis ojos se quedaron ahí.
pronto tuve que decir algo por cortesía
y más tarde todo volvió a su lugar.

y esta noche por ejemplo sin más nada que hacer,
que no encuentro motivos para irme a dormir
esa imagen me lleva de nuevo al principio.
si tuviera que contárselo tal vez a alguien
una sonrisa me invadiría el rostro
antes de poder decirle firmemente
que solamente me senté y esperé.


No hay comentarios: