noviembre 17, 2009

intención.

de repente, ahí mismo me digo Acaso no es la mejor idea
(en casos como este en que nos une una soga parecida a la mecha de una bomba,

...y ya que nunca me sale como planeo, o como creo que es, en fin)

prenderle fuego a todo con el rayo invisible, saliendo de mis pupilas,
de la indiferencia, la lisa llana frontal y descarada indeferencia.
echen sobre mí todo el manto de culpa ajeno que os plazca

(aprovechando que la plaza está llena de gente y yo estoy gritando de pie sobre un cajón)

ignorar es no mirar, no desear nada específico ni esperar
nada de nadie, o mejor, nada de algunos;

porque la intención no existe, la mirada sin pasado ni futuro por pretender,
va quemando uno a uno los centímetros de espacio
donde todavía resuena un eco.




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